Ahige
TU COMPROMISO
¡Difúndelo!

COMPROMISO POR LA RESPONSABILIDAD
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Cada día, miles de hombres se incorporan a puestos de alta responsabilidad social. Cada día, en el mundo entero, millones de hombres asumen su responsabilidad para con sus conciudadanos y conciudadanas, en puestos de la judicatura, las fuerzas de seguridad, la empresa, la administración pública, el transporte, la medicina, la enseñanza, la política... y un largo etcétera.

Son hombres que han asumido su responsabilidad. De ellos, de su buen hacer, dependen nuestras vidas y el buen funcionamiento de las ciudades y los países. Son hombres que saben que su posición social les exige un compromiso. Ellos han de responder ante la sociedad. La comunidad espera de ellos, necesita de ellos una actitud, una conducta y unas actuaciones.

Cada día, millones de hombres responden positiva y adecuadamente a su responsabilidad para con la sociedad. No resulta nada fácil. A menudo, el peso es enorme y las exigencias muy altas. Sus vidas están condicionadas por ello y lo aceptan. El sentido del deber y su conciencia de pertenencia a una colectividad a la que deben una consideración y un sacrificio, les llevan a ello.

Entonces... ¿cuál es la razón por la que estos hombres se convierten en unos irresponsables cuando llegan a sus hogares? ¿cuál es la causa de esta transformación, de este empobrecimiento personal que les hace recorrer el camino de héroes a villanos en apenas los pocos metros que separan la calle de sus hogares?

Todos somos, en alguna medida, estos hombres, si no asumimos plenamente nuestras responsabilidades en el ámbito doméstico y familiar.

¿Cómo se puede ser solidario y responsable con las personas que no conocemos, con las personas más alejadas y, a la vez, ser tan egoístas e irresponsables con las que tenemos más cerca? ¿cómo podemos ser tan mezquinos con las personas a las que amamos? ¿cómo podemos perder tanto a cambio de tan poco?

Estas son algunas de las muchas preguntas que los hombres debemos hacernos ante el tema del reparto de tareas en nuestros hogares. Millones de hombres nos estamos aprovechando egoístamente de nuestras esposas y compañeras, de nuestras madres, hermanas o amigas, fomentando o permitiendo situaciones claramente injustas y discriminatorias. ¡Y todo por un poco de comodidad!

Millones de mujeres pagan a diario, con horas de trabajo de más, con cansancio, con estrés, con angustia, con enfermedades... esta situación. Millones de parejas ven su vida alterada por los conflictos que estas situaciones generan. Parte de estas relaciones se rompen, en buena medida, por estas causas. ¡Tanta pérdida y tanto dolor, por tan poco!

Debemos acabar con esto. Los hombres debemos empezar a cambiar y caminar hacia la igualdad y una de las vías pasa, directamente, por asumir nuestras responsabilidades en el cuidado de nuestros hogares y el de las personas más cercanas.

Además, una vez iniciado ese camino, comprobaremos que nos esperan muchas ganancias. Para nuestra sorpresa, no perdemos comodidad y tiempo, sino que ganamos en armonía en la convivencia y en lo personal, en autosatisfacción, en autonomía... ganamos como personas.

Por todo ello, os pedimos UN COMPROMISO. Os pedimos que, a partir de este momento, os comprometáis a iniciar el cambio. Nadie espera que seamos todos perfectos, nadie espera que sepamos hacer las cosas, nadie espera que desde el primer momento cumplamos con todo.

Pero sí muchos y muchas esperan de nosotros un cambio de actitud, una decisión y un empeño. Muchos y muchas esperan que empecemos a asumir nuestra parte de responsabilidad.

Para este camino, compañero viajero, te recomendamos que llenes tus alforjas de solidaridad y justicia, de respeto y amor para con tus personas más cercanas. Tu pareja, tus hijos e hijas, te lo agradecerán y serán las personas más beneficiadas.

También te serán necesarias altas dosis de humildad y buena y sana actitud. Habrá muchas cosas que no sabes hacer y tendrás que aceptar que alguien ha de enseñarte. No lo veas como una pérdida de estatus o poder, míralo como un aprendizaje, como el crecimiento personal que significa.

Por todo ello te pedimos que suscribas el siguiente compromiso por la responsabilidad:

Me comprometo a mantener una actitud responsable y solidaria en mi hogar,
asumiendo mi parte en las tareas domésticas y familiares.